Volver a la caverna, tras ver la luz...

Un mundo no apto para el entendimiento...

Crisis, momentos para replantearse.

Esto lo escribo para mi... a modo de diario personal que quiero que nadie lea pero guardo la esperanza que alguien lo haga y me diga "te apoyo hermano" o algo por el estilo... es como un psicólogo escondido.
Estoy en un momento delicado donde el estrés académico me ha hecho renunciar a varias cosas que me gustan, a varios proyectos futuros y en general es la guinda de la torta de todo lo malo que siento que me pasa. No es por ser pesimista, tengo una vida increíble, una mujer maravillosa a mi lado por más de seis años aguantando a ese mequetrefe, estudio una carrera genial en una buena universidad de mi país, tengo unos grupos de amigos donde la paso super bien, y otras cosas que me alegran el día y mantienen un sentimiento de felicidad en mi. Pero no siempre estoy contento y es ahí cuando me salen a flote las depresiones, como contenidos sublimados que salen al consciente para martirizarme, como un pequeño Paulo diciendo "Jajaja, aquí está esta parte de ti que querias ocultar, lero lero" y eso me tiene mal...
Poco a poco he visto como los chorreras de amigos se van reduciendo en partes pequeñas hasta convertirse en amigos casuales... extraño esas tardes en grupos de cinco o seis personas donde las bromas eran recurrentes y el cariño muy grande. Además me he vuelto un paranoico, siento que todo el mundo me odia, creo que mucha gente me tiene mala y que solo hace cosas para joderme o habla mal de mi entre sus conocidos... pero si me detengo a pensar, no les hice mal a nadie, solo creo eso porque son amigos de alguien que me cae mal o sé que de verdad me tiene mala... eso me hace desconfiar de los demás y dejar de saludar a la gente, de aislarme socialmente, pasar de ser "el mechón social" a ser el "nerd aislado", es un cambio que noto y que poco a poco me comienza a molestar. He pensado en volver a ser ese "mechón social" pero era tan falso que no estaría comodo con eso, debo seguir, debo encontrar una propia identidad que me satisfaga.
He descubierto algo de mi: Soy como tonto para la novedad. Si algo deja de ser novedad, lo deshecho... o al menos así suele ser, porque cuando soy afortunado para no cegarme con la novedad, me doy cuenta de que algo realmente vale, como mi pareja, como la música, etc, y lo mantengo conmigo... pero ¿y los amigos que quedaron atrás? Me dan ganas de visitarlos, de ofrecerles un abrazo, de compartir más... estoy cayendo en grupos sociales en los cuales me siento despreciado (sin correspondencia con la realidad) y sé que se vendrán tiempos en que me vea obligado a suplicar un espacio en su grupo social por temas académicos... y eso me carga, me hace sentir un paria social... me arrepiento de haber cortado varios lazos, de no tomarme esos café prometidos, de ilusionarme demasiado con personas que ahora no me dan ni bola... he de comenzar de nuevo, presentarme de nuevo, pero esta vez de a poco, de forma más cauta, con lo cual si he de ver algún interés de regreso lo sabré y podré entregarme más... me da miedo, sí un poco mucho, pero hay que hacerlo.

Si estoy en crisis debo superarme a mi mismo, de lo contrario seré tan mierda que ni alá de la caca me podrá sacar.